Finca las Jacarandas

El origen del café que producimos proviene de la finca Las Jacarandas, donde además de ser una finca cafetalera, se constituye como una reserva ecológica. Un proyecto de conservación de flora y fauna donde el sistema agroforestal establecido le provee los suficientes nutrientes, sombra y humedad al café. Un proyecto que apoya el trabajo local de las comunidades aledañas a la finca y siendo una finca 100% autosustentable dando como resultado un café de producción orgánica, donde la naturaleza y el equilibro del medio ambiente desempeña el papel fundamental el desarrollo del café, solo así se logra un café de excelentes características de una forma natural al mismo tiempo que se conserva el entorno natural, coexistiendo de forma simultánea la finca cafetalera y la reserva natural.

Dentro de una reserva natural

Al interior de la finca Las Jacarandas, cada planta de café se desarrolla en un entorno lleno de una gran biodiversidad, interactuando en equilibiro con su entorno que lo constituye un bosque subtropical. La gran diversidad de plantas y árboles de varias especies así como la presencia de armadillos, diversas variedades de aves, reptiles, anfibios y la gran variedad de insectos crean un entorno en perfecto equilibro donde se desarrolla el cultivo de la planta de café. Permitiendo ademas de generar sombra, el evitar la erosión del suelo, regular de forma natural la temperatura creando un microclima idóneo para la planta de café y la protección contra potenciales plagas.

La planta: Sólo las mejores

Solo seleccionamos la mejor semilla de café para nuestro vivero, logrando así tener la planta de café de la más alta calidad. Una vez germinada, solo las plantas con la mejor raíz se pasan a bolsa y se espera hasta que llega el mejor momento para sembrar en el lugar definitivo donde producirán café. Así en unos tres años, la planta nueva formará parte de la cadena productiva. Nuestros cafetales son continuamente
mejorados y renovados, introduciendo planta nueva y cuidando la planta de café ya existente con prácticas especiales como podas de renovación, abonos con sustratos orgánicos producidos al interior de la misma finca con ramas y hojas además de que periódicamente se monitorea el estado de salud de la misma